divendres, 3 d’agost del 2018

EN RECORD DE LA JOSEFINA PALECHA, LA MARE DE LA IRENE (TAMBÉ MEVA), L'IAIA DELS NOSTRES FILLS, L'ERNEST I LA MARINA.



Quinze dies fa que ens va deixar la Josefina. Sense el seu ajut, la seva comprensió i complicitat el seu company de vida, el Felipe Alcántara, no hauria fet ni la meitat del que va fer per les classes treballadores; va ser una col-laboradora necessària per a delinquir amb gust i ganes contra el franquisme. Em costa mostrar sentiments però supleixo aquesta carencia fent servir les emocionades paraules que la seva filla Irene li va dedicar a l'acte de comiat. Llegiu-les si us plau.

Queridos compañeros y compañeras, amigos y amigas quisiera hablaros de Josefina mi madre. La mujer anónima de un hombre público comprometido y respetado por los ciudadanos de Sant Feliu. No era una mujer de partido pero tenía claros los valores de la solidaridad, la responsabilidad, la libertad y el respeto a las personas fueran de la condición que fueran. Ella siempre estaba ahí, discreta, sin hacerse notar, pero siempre dispuesta a colaborar.

En los tiempos dificiles de la dictadura: Disimulando ante los vecinos del edificio del que era portera cuando en casa se realizaban reuniones del movimiento obrero. Escondiendo propaganda clandestina en el cuarto de máquinas del ascensor. Sufriendo en silencio cuando sabía que mi padre y yo estábamos en alguna manifestación ilegal.
Con la llegada de la democrácia, ¿quien no recuerda la tortilla de patatas y las croquetas de la Josefina que se vendian y comian en el stand de “La festa de Treball”?. Como las telas que nos repartimos entre las compañeras de partido para confeccionar delantales para el stand, y cosió ella los que me tocaban a mí y los suyos propios.

Quisiera hablaros ahora de como empezó ésta preciosa história de amor de mis padres. Se conocieron en Fraga (Huesca), en la sala de fiesta Florida, donde los jóvenes de los años 50 iban a bailar. La primera vez que mi padre sacó a bailar a mi madre, le dió calabazas, pero mi padre insistió una segunda vez a la que ella no se negó, pero con la condición de que “no la tirara por los aires ni cosas raras” que él acostumbraba a hacer porque le gustaba mucho bailar; situaros en los tiempos del SWING. Al poco tiempo la familia de mi madre, por motivos laborales se trasladaron de nuevo a vivir a Tetuan, y ni la distancia pudo diluir aquello que los dos sintieron. Papá, ante cierta oposición de la madre de Josefina(mi abuela) a que se casaran, fue a buscarla a Tetuan y de todo aquello surge la idea de colocar en el recordatorio un fragmento de una canción que siempre les traía recuerdos preciosos de esa época: “Muñequita linda”.

Luego, cuando mis padres regresaron de Tetuan a Fraga se casaron y vinieron las niñas, mi hermana y yo. Siempre recuerdo a mi madre trabajando, sabía hacer de todo, la ropa que vestíamos nos la hacía ella, ella no era modista, pero se las apañaba, tanto que se atrevió a hacernos el vestido de la comunión, los abrigos, atendía la casa, la pintaba incluso y cuando venía papá de la mina le daba la sorpresa, atendía a las gallinas y conejos y para las Navidades ella hacía las casitas del belén, son recuerdos preciosos entrañables que los llevaré siempre en mi corazón de igual modo que con el cariño que nos educó a mi hermana y a mí, transmitiéndonos los valores que os he dicho al principio de solidaridad, responsabilidad, libertad y respeto.”

Podría seguir durante horas, pero aquí lo dejo amigos míos dandoos las gracias en nombre de la família por vuestro cariño hacía la Josefina.".